Hubo un espectáculo que despertó tanta pasión, o más, que el de los gladiadores, sin implicar tanta sangre: las carreras. De entre todos los estadios, el Circo Máximo en Roma fue el rey

https://www.lavanguardia.com/historiayvida/historia-antigua/20191225/472456597423/circo-maximo-roma.html