La portalada del desaparecido convento del Carme del Raval sobrevivió al derribo, a finales del siglo XIX, al ser comprada por un particular que la reconstruyó en Sant Adrià y hoy marca la entrada a la ciudad al final de la calle Guipúscoa

https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20200503/48877104780/arco-gotico-sant-adria-barcelona-secreta.html