Miguel Ángel no se consideraba pintor, pero el Papa Julio II quería que fuera él quien decorase al fresco la bóveda de la Capilla Sixtina. La Piedad y el David ya le habían catapultado a la fama, convirtiéndolo en il Divino. 

https://www.lavanguardia.com/cultura/20200919/483532767812/adan-y-eva-fruto-pecado-higo-manzana-miguel-angel-capilla-sixitina.html