El escritor envió así la primera crónica telefónica del periodismo español. Años después, la reina Victoria Eugenia recordaba de otro ataque cómo “el pobre lacayo que marchaba al lado fue muerto en la explosión y la sangre de su cabeza cayó sobre mi manto”
https://www.larazon.es/cultura/teatro/20221009/ilsczyabvrhb3d63iqxipk2slu.html
