A unos ochenta kilómetros al sur de la capital de Jordania, Amán, y a 15 al noroeste de la pequeña localidad de Al-Qatrana, un antiguo y todavía imponente fuerte romano se levanta todavía en medio del desierto de lo que en su día fue la Arabia Pétrea, la provincia establecida tras la anexión del reino nabateo en el año 106 d.C.
