El descubrimiento de los restos del Huey Tzompantli, una plataforma con cráneos humanos adyacente a los templos principales, revela un testimonio del poderío y la grandeza de México-Tenochtitlan. Este monumento, consagrado a Huitzilopochtli, dios tutelar de los mexicas, fue localizado recientemente por arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
