En 1994, se descubrió en la ciudad maya de Palenque, junto al Templo de las Inscripciones, donde en 1952 se había localizado la sepultura de Pakal el Grande, el sepulcro de una princesa del siglo VII. Los restos estaban impregnados de cinabrio, que los había tintado de un color rojo vivo que finalmente ha dado nombre al personaje.
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/reina-roja-misteriosa-princesa-maya-palenque_11262
