Durante más de 200 años hemos tenido que soportar que nos llamasen bárbaros, asesinos. Las crónicas anglosajonas se referían a nosotros como wicingas o vikingos. Los “ladrones del mar”, que asaltaban las costas y sembraban el terror entre campesinos, artesanos y monjes, entregados al pillaje y a la violación de sus mujeres.
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/canuto-grande-emperador-vikingo-norte_21367
