Ivar el deshuesado es uno de los personajes más célebres de las antiguas sagas nórdicas. Hijo de Ragnar Lodbrok y de su tercera esposa Aslaug, este vikingo recibió su apodo por padecer una rara enfermedad fruto de una maldición, que o bien le había deformado los huesos de las piernas o bien los había convertido en frágiles como el cristal (osteogénesis).
