Durante unos trabajos rutinarios de limpieza en las dunas de Heist Willemspark, en el municipio de Knokke-Heist, situado en la costa de Bélgica, cerca de la frontera con los Países Bajos, miembros de la Agencia para la Naturaleza y los Bosques han llevado a cabo un sorprendente descubrimiento en el marco del proyecto europeo
