El patrimonio monumental español es tan ingente que cada vez es más difícil sorprender a los turistas. Son numerosísimos los edificios que atraen año tras año a miles de personas de todos los países del mundo. En esta ocasión nos vamos a centrar en una impresionante torre mudéjar que se eleva en la meseta castellana y que, a pesar de estar en tierra firme y no tener que alumbrar a ningún barco, se la denomina el «Faro», eso sí, el «Faro de Campos».
