Se ha dicho en muchas ocasiones que las mujeres romanas no fueron protagonistas de la Historia de Roma. Esta afirmación es cierta en muchos aspectos: la Historia de Roma de Tito Livio recoge poquísimos nombres de mujeres en relación con los nombres propios de hombres. La explicación es sencilla: son ellos quienes hablan y de los que se habla.+
