Imagina estar disfrutando de un baño en la antigua Roma, rodeado de lujo y grandes piezas de mármol, y descubrir que el agua de tus termas contiene restos de uno de los pigmentos más exclusivos de la historia. Eso es lo que ha sucedido en Carlisle, Inglaterra, donde se ha encontrado por primera vez un fragmento sólido de la legendaria púrpura de Tiro. Este pigmento, símbolo de poder y riqueza en el Imperio Romano, se asocia principalmente con los emperadores y su corte.
