Cuando cruzó el Atlántico y llegó al Viejo Continente, la patata fue recibida con desconfianza: su piel recordaba a la de los leprosos. Pero luego se descubrieron sus fascinantes propiedades.
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/ni-oro-ni-plata-este-es-elemento-americano-que-realmente-ayudo-a-forjar-imperios-europeos_23997
