A sus 81 años, el verdugo, José González Irigoyen, tenía que acabar con la vida de un tal Chinchurreta, pero era tan mayor que le costaba subir al patíbulo para realizar su trabajo en condiciones
https://www.abc.es/historia/terror-garrote-vil-chapucera-horrorosa-ejecucion-publica-20230507234059-nt.html
