En 2026 la comunidad italiana en el sur de Gran Canaria forma parte de un presente con arraigo y donde su peso en sectores como el empresarial van de la mano en el turismo o sector inmobiliario. Pero esta presencia no es casual. El inicio de esta saga en el sur se consolida el 19 de julio de 1691, una fecha clave en los protocolos del escribano José García, donde Gotardo Calimano realiza una donación de dos partes de una esclava heredada de su mujer, revelando la gestión de activos humanos en sus posesiones de Maspalomas.
