No hablamos de puertas de entrada a la Villa y Corte. Esas monumentales construcciones como la Puerta de Alcalá o la de Toledo, y tantas otras que los ensanches y ampliaciones de la ciudad, en algunos casos, se llevaron por delante. Nos ocupa una más pequeña y recoleta. Pero cargada de historia. Y obviamente, se oculta en una de las zonas más antiguas de la ciudad, en la Plaza de la Villa.
