https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/9
ISSN 2695-4494 https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
ANÁLISIS GEOGRÁFICO DE LOS CAMBIOS EN LA DISTRIBUCIÓN
ESPACIAL DE LA POBLACIÓN CANARIA ENTRE 1981 Y 2020
GEOGRAPHICAL ANALYSIS OF THE CHANGES IN THE SPATIAL DISTRIBUTION
OF THE CANARIAN POPULATION BETWEEN 1981 AND 2020
Ramón DÍAZ HERNÁNDEZ*
Recibido: 15 de enero de 2022 Aceptado: 14 de marzo de 2022
RESUMEN:
El presente trabajo pretende aproximarse a la realidad del pobla-
miento del archipiélago canario tomando como referencia el período
más reciente, comprendido entre 1981 y 2020, en donde se han pro-
ducido cambios decisivos que han reconfigurado la geografía hu-
mana de las Islas sentando las bases del modelo de futura ocupación
del territorio. Para ello se han empleado indicadores elementales
como son el territorio, la evolución de la población, las modificacio-
nes introducidas en la distribución de la misma (medida en h/km²)
y un intervalo temporal delimitado lo suficientemente amplio y re-
ciente. El resultado al que nos condujo dicho análisis es que la ma-
yoría de la población canaria tiende a concentrarse en espacios re-
ducidos (con intensificación urbana y altísima densidad edificatoria)
y que los grandes espacios siguen albergando densidades bajas.
PALABRAS CLAVE: densidad, poblamiento, despoblación, habitante, de-
marcación
ABSTRACT:
The present work aims to approach the reality of the settlement of the
Canary Islands, taking as a reference the most recent period, between
1981 and 2020, where decisive changes have occurred that have
reconfigured the human geography of the Islands, laying the
foundations of the model for the future. The result to which this
analysis led us is that the majority of the canarian population tends
to concentrate in small spaces (with urban intensification and very
high building density) and that the large spaces continue to house low
densities.
KEYWORDS: density, population, depopulation, habitant, demarcation
* Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Orcid: https://orcid.org/0000-0003-1338-
9046. C. e.: ramon.diaz@ulpgc.es
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
10/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
1. Antecedentes
Conocer la distribución de la población en una determinada superficie y la
relación que existe entre su cantidad y el nivel de vida de que disfruta, las
técnicas de producción que maneja y las condiciones naturales disponibles,
nos permite explicar la configuración de los paisajes humanos de cualquier
territorio a partir de la densidad. El número de habitantes por km² es un eje
esencial de la geografía humana… El estudio de la densidad de población lleva
consigo todos los engranajes de la explicación geográfica
1
.
La densidad media de grandes extensiones es una herramienta útil para
establecer comparaciones globales de grandes espacios, pero presenta la difi-
cultad de que nos distancia en cierto modo de las realidades locales. En cam-
bio, las densidades humanas de superficies pequeñas permiten captar mejor
la realidad porque podemos descender en la escala para saber de qué habi-
tantes se trata, en qué contexto histórico se sitúa y a qué km² de superficie
nos estamos refiriendo
2
. Son, pues, razones aquilatadas que nos permiten
acometer el estudio de la densidad humana en Canarias; una cuestión que
atrae el interés de los geógrafos, especialmente en un momento en que ad-
quiere cada vez mayor importancia el peso económico de las poblaciones.
El estudio de la densidad responde, además, a preguntas interesantes:
¿más densidad supone más riqueza, empleo, igualdad y bienestar o todo lo
contrario? Aunque es difícil responder en un sentido o en otro, esta cuestión
presenta al menos un reto para el geógrafo porque lo fuerza a relacionarse con
variables no demográficas para intentar entender el paisaje humano. Más aun
cuando, en no pocas ocasiones, territorios de parecidas características natu-
rales con menores densidades alcanzan los mismos resultados que otros do-
tados de un mayor poblamiento.
Igualmente, el estudio de la densidad poblacional nos lleva a manejar no-
ciones de sobrepoblación, óptimo de población, espacios infrapoblados y «ca-
pacidad de carga territorial» que, por su propia naturaleza subjetiva, generan
no pocas dudas a los geógrafos pues en la mayoría de los casos dependen de
otros indicadores como el desarrollo tecnológico, las interrelaciones interna-
cionales, los recursos naturales disponibles, la herencia histórica y el sistema
económico adoptado
3
.
Cualquier espacio geográfico se define como sobrepoblado cuando está por
encima de su óptimo poblacional. Pero el poblamiento óptimo depende a su
vez de su sistema económico, con lo que el concepto de superpoblación no
pasa de ser más que un indicador relativo. Max Derruau
4
definía la situación
de superpoblación cuando las ofertas de empleo no siguen el ritmo que per-
mite mantener el nivel de vida de una población en crecimiento. Aunque este
1
GOUROU, George (1979): Introducción a la geografía humana. Alianza Universidad. Madrid,
p. 139.
2
ZELINSKY, Wilbur (1977): Introducción a la Geografía de la población, Vicens-Vives, Barce-
lona.
3
Edward A. Ackerman distingue cinco tipos de regiones según la relación población-recursos
en “Population and Natural Resources” en Hauser, Ph. and Dudley Duncan, O. (eds.) (1959):
The Study of Population: An Inventory and Appraisal. Universidad de Chicago.
4
DERRUAU, Max (1969): Tratado de geografía humana. Ed. Vicens-Vives, Barcelona.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/11
concepto es polisémico y se puede aplicar a situaciones diferentes, el debate
sigue abierto y, mientras tanto, lo más recomendable es adoptar una exquisita
cautela a la hora de manejar categorías relativas o subjetivas como pobla-
miento óptimo, superpoblación, espacios vacíos o vaciados, etc., porque se
corre el riesgo de incurrir en diagnósticos generalistas y de tomar la parte por
el todo o viceversa; o peor aún, juzgar estas situaciones más con los senti-
mientos que con la razón.
Aunque parezca una perogrullada, para vaciar un recipiente antes hay que
llenarlo. De la misma forma que para que un territorio se deshabite es porque
anteriormente estaba habitado
5
. Si algo caracteriza a nuestro archipiélago es
que, desde la promulgación de la Ley de Puertos Francos de Canarias en 1852,
hasta el momento actual, el crecimiento demográfico ha sido ininterrumpido
y vertiginoso
6
, tal como indican las estadísticas oficiales (tabla 1). Por esta
razón las provincias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife se encuentran
actualmente en los puestos 11 y 13, respectivamente, por su elevada densi-
dad, a muchísima distancia de Teruel o Soria que, al contar con poblamientos
bajos de 9,06 y 8,62 h/km², se sitúan en los puestos 49 y 50, es decir, en la
zona más rezagada de España. En Canarias no nos enfrentamos a una excep-
cionalidad cuantitativa, sino a un problema de desigual distribución de la po-
blación que determina la existencia de serios desequilibrios a diferentes esca-
las (regional, insular e intrainsular)
7
.
El poblamiento y la distribución de la población ha sido un tema sobre el
que se han hecho numerosas referencias y su estudio ha atraído la atención
de brillantes tratadistas
8
. Sin embargo, a pesar de sus rigurosas conclusiones
y la contundencia de las cifras en que se apoyan sus sesudos análisis, en
ciertos ámbitos mediáticos y sociales se traslada mecánicamente a nuestras
islas la presencia de un fenómeno parecido al de la llamada «España vaciada»,
término tomado de los libros de Sergio del Molino que han tenido un recio
impacto en la opinión pública
9
. Con dudosos fundamentos se vierten opinio-
nes en los medios y en las redes sociales que intentan demostrar la existencia
de una «Canarias vaciada»
10
, calificativo tachado de hiperbólico por otros foros
5
MORALES MATOS, G. (2007): Génesis, desarrollo y estado actual del medio rural de Canarias.
Texto inédito de 68 p. in Estudios previos para las Directrices Generales del Medio Rural. GES-
PLAN, p. 18.
6
De 185.717 habitantes y una densidad bruta de 25 h/km² en 1860 hemos pasado a
2. 175. 952 y una densidad bruta de 292 h/ km² en 2020 (INE e ISTAC).
7
LEÓN SANTANA, J. S. (2017): «Demografía y cambio social». Revista Atlántida, n.º 8, pp. 25-
71, (https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/6559/A_08_%282017%29_02.pdf?se-
quence=1&isAllowed=y) (consultado el 22 de julio de 2021).
8
XX Coloquio de Geografía Rural (2020): Espacios rurales y retos demográficos. Una mirada
desde los territorios de la despoblación. Grupo de Geografía Rural de la AGE-Universidad de
Valladolid, Madrid, 2021, 182 p.
9
La España vacía. Viaje por un país que nunca fue (2016) y Contra la España Vacía (2021).
10
La España vacía o vaciada a la que se refiere Del Molino sería la representada por el interior
peninsular, en contraste con la otra España urbana y poblada, que en su mayor parte viene
dada por la peninsular periférica, y también la insular (archipiélagos balear y canario). Cierto
es que en unos pocos municipios canarios se aprecian síntomas regresivos desde el punto de
vista demográfico, pero aun así esos municipios presentan densidades medias respetables y
en modo alguno no parece razonable confundir la parte con el todo.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
12/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
que piensan todo lo contrario. Para determinados líderes políticos y mediáticos
el elevado número de habitantes que reside en nuestro archipiélago y que de-
termina la existencia de altísimas densidades, sienta las bases de una sobre-
población incuestionable, que a su vez define la distribución de los habitantes
sobre el territorio, dando como resultado una inquietante situación de «Cana-
rias superpoblada», aunque eso sí, muy mal repartida territorialmente.
No podemos negar que en Canarias también existen indudables espacios
vacíos o en riesgo de despoblación, pero en proporciones tan irrelevantes que
por ello no dejan de ser más que una excepción dentro de la tónica general
consistente en el dominio de las altas y medias densidades. Sin embargo, se
escribe y se habla de espacios vacíos o vaciándose demográficamente como si
de un fenómeno generalizado se tratase
11
. En no pocas ocasiones, se llega a
esa percepción sin grandes requerimientos, a través de una simple compara-
ción del último recuento padronal con el anterior y obtener resultados negati-
vos en alguna isla o municipalidad
12
.
Ejemplo de esto último lo hemos visto en unas recientes declaraciones del
actual vicepresidente del gobierno regional, donde dice que la evolución demo-
gráfica de Canarias en las últimas dos décadas, ha doblado a la española y
septuplicado a la del País Vasco, … [lo que] es difícilmente soportable en un
territorio pequeño y con escasos recursos naturales como el nuestro
13
. No es el
único dirigente que cree que la demografía es uno de los principales retos que
tiene nuestra sociedad. Desde hace décadas se viene planteando la aplicación
de un númerus clausus por diferentes plataformas cívicas que han recogido
apoyos sociales y políticos para la presentación en sede parlamentaria de una
Ley de Residencia para Canarias de iniciativa popular. El argumento que es-
grimen sus promotores se resume en tres: a) «la capacidad de carga» ha tocado
techo; b) el aumento de la población en las islas se debe a la entrada descon-
trolada de personas foráneas; y b) se hace preciso limitar la residencia
14
.
De lo expuesto hasta aquí se infiere la existencia de una dualidad de per-
cepciones en donde unos hablan de una «Canarias superpoblada», mientras
que otros creen verla vaciada. Obviamente, ambas percepciones compiten por
granjearse el apoyo de las fuerzas sociales, económicas y políticas de las islas.
Pero la realidad no se reduce a este binomio, como intentaremos demostrar
11
PÉREZ GONZÁLEZ, R. (1985): «El Poblamiento», en VV. AA.: Geografía Humana (Geografía
de Canarias), Tomo II, Ed. Interinsular Canaria, pp. 132-146, Santa Cruz de Tenerife; íd.:
(2000) «La población», en PÉREZ GONZÁLEZ, R. y G. MORALES MATOS (coords.): Gran Atlas
Temático de Canarias, Vol. II, pp. 163-206, Ed. Interinsular, Santa Cruz de Tenerife.
12
Para llegar a resultados mínimamente razonables en este o en cualquier materia parecida
se tienen que contrastar variables como el contexto en que se produce, las tendencias domi-
nantes, las proyecciones demográficas a largo y medio plazo realizadas por instituciones sol-
ventes como el INE o el ISTAC y la toma en consideración de elementos propios de la perspec-
tiva histórica y la concurrencia del punto de vista de otras disciplinas sociales.
13
Respuesta a una pregunta formulada en el Parlamento de Canarias recogida en Canarias7
(Las Palmas de Gran Canaria, martes, 22 junio de 2021).
14
En octubre de 2003 el Gobierno de Canarias constituyó por Decreto 195/2002 y 196/2002
un Comité de Expertos sobre Población e Inmigración en Canarias que elaboró dos informes
(Diagnóstico y Conclusiones y Propuestas) que trataban de inspirar las políticas a adoptar en
materia de población e inmigración dada la creciente preocupación institucional y alarma
social que estos temas estaban generando entre la población.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/13
en el presente trabajo. En este aspecto (como en tantos otros) las islas, dentro
de sus grandes desequilibrios demográficos, son mucho más complejas de
cómo se las quiere hacer ver, pues en ellas conviven fuertes densidades «asiá-
ticas» y espacios dotados de poblamiento idóneo junto a sonoros vacíos que
nadie cuestiona. Como ya se dijo con anterioridad, encontramos algunas par-
tes de nuestro archipiélago que están afectadas por problemas de atonía de-
mográfica y riesgo de despoblación
15
. Pero tanto en un extremo como en el
otro cabe adaptar la ponderada expresión de Gómez Mendoza
16
: ni toda la
Canarias que algunos ven vacía lo está tanto, ni toda la llena está tan llena.
Asimismo habría que afinar el lenguaje cuando hablamos de densidades sin
matices, pues se corre el riesgo de mezclar espacios urbanos fuertemente den-
sificados por definición
17
con municipios no urbanos propiamente dichos,
pero con presencia en sus extrarradios de suburbios, áreas semiurbanas, pe-
riurbanas, rururbanas, lugares con extendido hábitat neorrural o con urba-
nizaciones discontinuas cuyos límites son inestables y difíciles de trazar. Tam-
bién es perceptible la realidad de aquellos municipios rurales en los cuales
conviven diversas categorías de asentamientos rústicos, pueblos y aldeas com-
pactas, hábitat disperso o diseminado según el uso y la intensidad de aprove-
chamiento del medio
18
, y donde una parte importante de la población activa
ejerce en sectores no primarios de la producción
19
. La lejanía, el aislamiento,
la altura, la orientación de las vertientes y la accesibilidad son también facto-
res a tener en cuenta
20
.
En principio, la ecuación densidad de población no se adentra en la rurali-
dad o en la condición urbana de un territorio, pues se limita únicamente a
poner en relación la población total con los km² de superficie geográfica
21
. En
el resultado final se engloban tanto las zonas pobladas como las no pobladas,
de ahí la necesidad de hacer ajustes. Pero hacer ajustes en microespacios no
siempre es posible por la carencia de datos. De otra parte, la geografía insular
—por sus características geomorfológicas y socioeconómicas— representa la
heterogeneidad más extrema. En nuestro archipiélago no suelen abundar los
15
MOLINERO HERNANDO, F. (2021): «Dinámica, discursos, valores y representaciones: la
diferenciación del espacio rural», en VV. AA.: Espacios rurales y retos demográficos: una mi-
rada desde los territorios de la despoblación. XX Coloquio de Geografía Rural de la AGE-De-
partamento de Geografía de la Universidad de Valladolid, 182 p. pp. 7-38.
16
GÓMEZ MENDOZA, J. (2019): «El imaginario de la España vacía». Revista de Libros,
https://www.revistadelibros.com/articulo_imprimible.php?art=5319 (reseña).
17
Cuando un núcleo urbano crece y se adentra en municipios limítrofes es difícil identificar
su crecimiento con el perímetro comunal inicial y con la nueva área afectada.
18
Es así como aborda esta cuestión Juan Antonio Sans en dos trabajos pioneros: «Estructura
espacio-poblacional de Santa Cruz de Tenerife». Boletín Informativo de la Cámara Oficial de
Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, noviembre de 1972; y «Distribu-
ción territorial de la población en Las Palmas», Revista Canaria de Economía, n.º 5, Vol. II, 4.º
Trimestre, 1972.
19
GEORGE, P. (1974): Población y poblamiento. Ed. Península, Barcelona, 2.ª edición.
20
DOMÍNGUEZ-MUJICA, J., & C. MORENO-MEDINA (2006): «Pervivencias y cambios en el
poblamiento de Gran Canaria (1857-2001)». In XVI Coloquio de Historia Canario-Americana:
200), pp. 102-145. Cabildo Insular de Gran Canaria.
21
LÓPEZ TRIGAL, L. (2015). (dir.): Diccionario de Geografía aplicada. Terminología de análisis,
planificación y gestión del territorio. Universidad de León.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
14/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
espacios homogéneos, con lo que se dificulta la posibilidad de establecer una
clasificación de unidades de paisajes humanos contrastables y comparables
entre sí.
2. Objetivos y metodología
Con el apoyo de las estadísticas demográficas suministradas por el INE e
ISTAC (padrones de 1981 y 2020) y la consulta de investigaciones previas rea-
lizadas, entre otros, por autores como Burriel de Orueta, Martín Ruiz, Pérez
González, Sans Prats, Domínguez Mujica, Godenau, Zapata Hernández y Gar-
cía Rodríguez, nos hemos propuesto estudiar la diversidad de situaciones re-
lativas a la distribución de la población canaria en un territorio fraccionado,
accidentado y aislado, con más de la mitad de su superficie no apta para el
asentamiento humano
22
, en donde el contraste entre territorio ecuménico/te-
rritorio anecuménico
23
constituye uno de los desafíos más importantes para
los geógrafos
24
.
Para el estudio de la distribución espacial de la población recurrimos a di-
ferentes indicadores cuantitativos. Uno de los más comunes y sencillos es me-
dir la densidad, o proporción de habitantes por unidad de extensión. Lo que
sucede es que cuanto mayor sea la unidad espacial empleada como referencia,
menor será la precisión conseguida
25
.
En el presente análisis hemos utilizado los mencionados indicadores, como
son las cifras de población absolutas y relativas, el criterio espacial de su re-
partición sobre el territorio (densidad bruta
26
a escala regional, insular y mu-
nicipal) y los aspectos temporales de su variación, comparando las cifras del
padrón municipal de habitantes de 1981 con el aprobado definitivamente en
enero de 2020. El tiempo comprendido abarca las cuatro últimas décadas, en
donde se incluyen las crisis de principios y mediados de los años noventa y la
de 2008, con unas secuelas que se prolongan y amalgaman prácticamente con
22
La superficie apta es la resultante de excluir de la superficie total los espacios protegidos,
el territorio con pendiente mayor del 30 % y el que presenta una altitud superior a 1.200
metros, según el Gobierno de Canarias (Directrices de Ordenación General y del Turismo en
Canarias).
23
La ecúmene se refiere a aquellas partes del planeta que en el pasado fueron conocidas por
la cultura grecorromana; o bien, en la actualidad, donde el ser humano vive de forma perma-
nente. La anecúmene es todo lo contrario, pues se define como un espacio deshabitado o con
escasa población.
24
La Asociación Española de Geografía, en su manifiesto del 13/12/2018: Abordar el reto
demográfico, hacer frente a la despoblación, señala que socialmente tenemos un reto decisivo,
y urge a asumir los retos derivados del cambio demográfico como una prioridad por parte de la
ciudadanía, de los gestores y de los políticos…, apelando a las distintas esferas comprometidas
con el desarrollo territorial, entre las que se encuentra la académico-científica, para alcanzar
este objetivo común.
25
SENSERRICH, Roger (2019): «Los costes de la densidad», en Revista Electrónica Pensamiento
Crítico (http://www.pensamientocritico.org/los-costes-de-la-densidad/). Consultado en julio
de 2021.
26
Por las características de este trabajo hemos dejado fuera del análisis las densidades netas
o ajustadas que se obtienen descontando la superficie protegida, cuya consideración como no
apta para el asentamiento poblacional y la controvertida compatibilidad de ciertos aprovecha-
mientos lucrativos introduce elementos de debate que superan los objetivos propuestos.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/15
la pandemia de principios de 2020 en una suma de adversidades que todavía
siguen vigentes.
Se trata de una etapa reciente, pero decisiva para Canarias, por cuanto que
en ella constatamos la culminación de las obras de grandes infraestructuras
públicas; obtención de cifras récords en la llegada de turistas; progresiva ter-
ciarización de la economía; irrelevancia de las actividades primarias; escaso
protagonismo de la industria; un modelo de utilización del territorio con 146
espacios naturales protegidos que abarcan el 40 % de la superficie del archi-
piélago; salida al exterior de población joven cualificada; rápido descenso de
la fecundidad al mismo tiempo que aumenta el número de personas mayores;
importancia de los residentes extranjeros y elevado paro estructural o de larga
duración, especialmente entre jóvenes y mujeres. Estos factores acumulados
más el desarrollo polarizado de la actividad productiva son los que han modi-
ficado la distribución territorial de la población a la vez que han condicionado
su movilidad interior (interinsular e intrainsular).
El principal objetivo de este trabajo es conocer en qué lugar de las islas se
han ubicado los 808.000 nuevos residentes que se han empadronado entre
1981 y 2020 como resultado de su propio crecimiento vegetativo y de la llegada
de personas desde países extranjeros y del resto de las comunidades autóno-
mas españolas, y si en nuestra región se detectan espacios «vaciados» desde
el punto de vista geodemográfico.
3. Crecimiento y distribución de la
población canaria entre 1981 y 2020
En Canarias reside el 4,6 % de la población española
27
sobre un territorio
que aporta el 1,47 % a la superficie total del Estado. Al comienzo de la segunda
década del siglo XXI las islas registraron una población de 2.175.952 personas
que la convierten en la octava comunidad autónoma española según el nú-
mero de habitantes. Su densidad bruta asciende a 292 h/km², una cifra altí-
sima, que triplica la media española. A ese resultado se ha llegado como fruto
de un crecimiento demográfico continuo y acelerado, sobre todo en los últimos
40 años, en que se han incrementado sus efectivos a gran velocidad
(59,07 %), que equivale, en valores absolutos, a más de ochocientos mil nue-
vos residentes. Con lo cual, entre 1981 y 2020 la densidad media de Canarias
ha dado un salto considerable, cuantificado en 108 puntos porcentuales al
pasar de 184 h/km² a 292 h/km², mientras que en el resto de España la evo-
lución de la densidad media apenas ha aumentado unos 30 puntos en ese
mismo intervalo de tiempo, razón por la que nuestro país se encuentra en el
puesto 19, entre los Estados menos densamente poblados de la UE-27
28
.
27
Equivalente al 0,49 % de la población y el 0,052 % de la superficie de la Unión Europea-27
(diciembre de 2020) (https://ec.europa.eu/eurostat/web/population-demography).
28
SERRANO MARTÍNEZ, J. M.ª (2001): «Disparidades regionales en España de la densidad de
población a lo largo del siglo XX». Papeles de Geografía, n.º 34, Universidad de Murcia, pp.
225-250.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
16/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
TABLA 1: INDICADORES BÁSICOS DE POBLACIÓN Y DENSIDAD
POR ISLAS ENTRE 1981 Y 2020
Islas
Superficie en
km²
Población
1981
Densidad
Bruta 1981
(h/km²)
Población
2020
Densidad
Bruta 2020
(h/
km²
)
Variación de
la Densidad
Bruta
Variación ab-
soluta de la ci-
fra de habi-
tantes
Crecimiento
de la pobla-
ción. Varia-
ción respecto
al total regio-
nal. En %
Lanzarote
845,7
50.721
60
155.812
184
124
105.091
8
Fuerteven-
tura
1.659,7
27.104
16
119.732
72
56
92.628
7
Gran
Canaria
1.560,1
630.937
404
855.521
548
144
224.584
16
Tenerife
2.034,2
557.191
274
928.604
456
182
371.413
27
La Gomera
369,7
18.760
51
21.678
59
8
2.918
0,2
La Palma
708,3
76.426
108
83.458
118
10
7.032
0,5
El Hierro
268,7
6.507
24
11.147
41
17
4.640
0,3
Canarias
7.446,6
1.367.646
184
2.175.952
292
108
808.306
59
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 y 2020 (INE e ISTAC). Elaboración propia
Así pues, el Archipiélago soporta una elevada presión antrópica y una fuerte
competencia por el acceso, tenencia y disfrute de sus recursos básicos (suelo
y agua). Pero este proceso pone en evidencia la estrecha relación que existe
entre la dinámica demográfica y las principales actividades económicas, así
como las interacciones que se producen entre el planeamiento urbanístico, el
mercado inmobiliario y los subsectores turístico y de la construcción, que tie-
nen un peso considerable en el PIB, el empleo, la percepción de la renta y el
nivel de vida medio de los isleños. Esta situación contrasta con la atonía ins-
talada en sectores tradicionales de la actividad como la agricultura, la pesca
y la industria, que registran un estancamiento e incluso una pérdida conside-
rable de importancia. A ello hay que añadir que la alta densidad de población
ejerce una enérgica presión en el conjunto del espacio insular, erigiéndose en
una de las causas que mayor incidencia tiene sobre nuestros recursos terri-
toriales y en la rapidez con que se generan los cambios paisajísticos y sociales.
De manera simplificada se puede decir que la forma en que se reparte la
población sobre el territorio insular se ciñe al siguiente binomio: mucha po-
blación ocupando poco territorio y mucho territorio ocupado por poca gente.
En medio de ambos extremos se intercalan situaciones graduales en donde
abundan los sesgos propios de cada localidad, aunque por lo general los terri-
torios participan, unos más que otros, de las características de los dos extre-
mos ya mencionados.
El marcado desequilibrio en la distribución territorial de la población resi-
dente en Canarias constituye una constante histórica que, sin embargo, em-
pieza a ceder de forma muy contenida debido al desarrollo polinuclear de al-
gunos municipios costeros o al remozamiento de antiguas poblaciones en las
islas no capitalinas, dinamizadas por la actividad turística (tabla 1). Dentro
de las dos islas centrales, que concentran a la mayor parte de la población
insular, asistimos también a un fenómeno parecido al anterior, que intenta
desdibujar un tanto el secular protagonismo de las capitales provinciales, a
pesar de que estas siguen conservando una hegemonía incuestionable.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/17
4. Evolución del poblamiento en las islas (1981-2020)
Sea de una forma o sea de la otra, asistimos en estas cuatro últimas déca-
das a un ligero resquebrajamiento de la habitual desigual distribución de la
población. En otras palabras, se empieza a percibir una tímida tendencia ha-
cia un mejor reparto de la población sobre el territorio. Pero lo logrado hasta
ahora es tan leve que no nos permite calificar la situación en términos de
cambio de tendencia o de carrera hacia un mayor equilibrio. Estamos aún
muy lejos de ello. Veamos seguidamente el recorrido evolutivo del poblamiento
en Canarias durante estos últimos años.
En 1981, las dos islas capitalinas (que cuentan con el 48,3 % del espacio
regional) concentraban nada menos que el 86,9 % de la población registrada
en Canarias equivalente a 1.188.128 habitantes. Este destacado porcentaje se
desglosa así: de cada cien isleños, el 46,1 % reside en Gran Canaria, mientras
que en Tenerife lo hace el 40,7 %. La concentración de la población en estas
dos islas se explica por la intensidad del tráfico portuario, el peso de la agri-
cultura de exportación, y sobre todo por la importancia económica y adminis-
trativa que desde siempre han ejercido las dos capitales provinciales.
GRÁFICO 1. DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LA POBLACIÓN CANARIA
ENTRE LAS ISLAS CAPITALINAS Y EL RESTO EN 1981 Y 2020
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 y 2020 (INE e ISTAC).
Elaboración propia
En ese mismo tiempo, los canarios residentes en las islas no capitalinas
suponían solamente un 13,1 % de la población regional, equivalente a 179.518
residentes, repartidos entre las cinco islas restantes. La distribución de dichos
residentes en las islas no capitalinas en 1981 se efectuaba también de forma
desigual sobre una superficie de 3.852,3 km², es decir, un 51,7 % del espacio
regional (tablas 1 y 2), destacando La Palma y Lanzarote que concentraban un
42,6 % y un 28,3 %, respectivamente del total de la población de este conjunto
46,13
40,74
13,13
1981
Gran Canaria Tenerife Resto
39,37
42,67
17,96
2020
Gran Canaria Tenerife Resto
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
18/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
insular. En cambio, en Fuerteventura, La Gomera y El Hierro residía solo el
29,1 % restante que las definía como islas infrapobladas (tabla 2 y gráfico 1).
Cuatro décadas más tarde, y con un crecimiento general de la población en
torno al 60 % (con 808.306 nuevos residentes), la situación se vuelve a repetir
a grandes rasgos debido a la concentración de la mayor parte de las activida-
des económicas en Gran Canaria y Tenerife. Pero, a pesar de ello, en 2020
asistimos a un retroceso de menos de cinco puntos respecto a 1981, por lo
que se reduce levemente el porcentaje de empadronados en dichas islas cen-
trales, a pesar de que en ellas solas se registraron 595.997 altas padronales
que elevaron sus efectivos demográficos a 1.784.125 habs., o sea, un 82 % de
los canarios (gráfico 1 y tablas 1 y 2). En cierta medida, las islas restantes se
vieron algo favorecidas, ya que consiguieron elevar sus cifras de efectivos po-
blacionales en relación con el total regional al añadir 212.309 nuevos habi-
tantes a los que ya tenían, sumando así un total de 391.827 habitantes
(17,96 % de todos los canarios), lo que supone igualmente un aumento del
118,3 % respecto a 1981.
Como se dijo anteriormente, a partir de la segunda década del presente si-
glo, Gran Canaria y Tenerife acogen a 82 de cada cien residentes en el Archi-
piélago. De esa forma se reparten de modo muy desigual los recursos huma-
nos que ocupan los 3.594,3 km² de superficie que suman ambas islas. Pero
en esta ocasión va a ser la isla de Tenerife la que gana peso en relación con el
conjunto regional al concentrar el 42,7 % de la población canaria, mientras
que Gran Canaria retrocede en este aspecto al pasar del 46,1 % en 1981 a
39,4 % en 2020 (tabla 2 y gráfico 1).
En otra parte de este trabajo vimos cómo en 2020 el 18 % de la población
canaria (391.827 habs.) reside en las islas no capitalinas, lo que significa un
aumento de 4,8 puntos respecto a 1981. Esta población se distribuye también
de forma muy dispar entre dichas islas, como se puede apreciar a continua-
ción: Lanzarote (7,2 %); Fuerteventura (5,5 %); La Palma (3,8 %); La Gomera
(1,0 %) y El Hierro (0,5 %). Obsérvense las grandes diferencias que se dan
entre estas cinco islas y las dos capitalinas. Apréciese igualmente cómo La
Palma deja de ser la isla más poblada de su grupo, cediendo su puesto a Lan-
zarote, seguida esta vez de Fuerteventura.
En la tabla 2 se advierte, además, que, aunque todas las islas experimen-
taron subidas notables en sus respectivos padrones de población durante la
etapa 1981-2020, Gran Canaria, La Palma y La Gomera, sin embargo, pierden
peso específico en términos relativos con caídas porcentuales de -6,8; -1,8; y
-0,4 puntos respectivamente. Las islas de Fuerteventura, Lanzarote y Tenerife,
por el contrario, mejoran su posición con respecto al conjunto regional, y por
lo tanto salen mejor paradas al obtener resultados positivos de 3,5; 3,4; y 1,9
puntos, respectivamente. El Hierro se queda prácticamente como estaba en el
ranking regional de 1981, a pesar de que casi ha visto duplicar su población.
Si analizamos la evolución de la densidad de cada isla por separado, el pa-
norama que se nos presenta es el siguiente: las grandes densidades las en-
contramos en primer lugar en Gran Canaria (548 h/km²) y Tenerife (456
h/km²) en 2020, debido al elevado peso que tienen las dos aglomeraciones
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/19
urbanas capitalinas que cuentan con cifras destacadas de población (590.417
habs., equivalente al 27,13 % de total regional). Las Palmas de Gran Canaria.
TABLA 2: DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN CANARIA POR ISLAS
EN CIFRAS ABSOLUTAS Y RELATIVAS EN 1981 Y 2020
Islas
Población
1981
Población
2020
Porcentaje
1981
Porcentaje
2020
Variación
porcen-
tual
Lanzarote
50.721
155.812
3,7
7,2
3,4
Fuerteventura
27.104
119.732
2,0
5,5
3,5
Gran Canaria
630.937
855.521
46,1
39,4
-6,8
Tenerife
557.191
928.604
40,7
42,7
1,9
La Gomera
18.760
21.678
1,4
0,9
-0,4
La Palma
76.426
83.458
5,6
3,8
-1,8
El Hierro
6.507
11.147
0,5
0,5
0,04
Canarias
1.367.646
2.175.952
100,0
100,0
Fuentes: Padrones municipales de 1981 y 2020 (INE e ISTAC). Elaboración propia
(381.223 habs.) continúa siendo la urbe más poblada del archipiélago, así
como la novena de España. Santa Cruz de Tenerife (209.194 habs.) es la se-
gunda ciudad más importante de Canarias por su población, situándose por
su volumen de población en el número veintiocho de las capitales provinciales
españolas (tabla 1).
A bastante distancia le sigue la isla de Lanzarote con 184 h/km², que así y
todo vio incrementada su densidad en 124 puntos, entre 1981 y 2020, su-
perando a la media regional (que solo aumentó en 108,4. Fuerteventura
29
, con
72 h/km², experimentó también un fuerte aumento en su densidad con un
crecimiento de 55,7 puntos en el mismo período, mientras que las islas de La
Palma (118 h/km²) y La Gomera (59 h/km²) obtuvieron incrementos muy dé-
biles de tan sólo 10 y 8 puntos, respectivamente. En cambio, El Hierro (a un
nivel más modesto) casi duplica su densidad al pasar su población de 6.507
habitantes en 1981 a 11.147 en 2020.
En resumen, observamos que en 2020 se repite el contraste de las densida-
des entre las islas centrales y las islas no capitalinas. En 1981 Gran Canaria
y Tenerife contaban con una densidad media de 339,2 h/km², en tanto que
las cinco islas restantes registraron una densidad media de 51,8 h/km². En
ambos casos la distancia por encima y por debajo del umbral de la densidad
media regional calculada en 183 h/km² ya era entonces bastante significativa.
En 2020 la brecha se amplía aún más debido a que las islas capitalinas se
expanden considerablemente, presentando una densidad media de 502
h/km², cifra superior al promedio regional, mientras que las islas restantes
obtuvieron una densidad bruta de 94,8 h/km², muy distanciada aún de las
29
Tenerife y Fuerteventura registran densidades que resultan relativamente moderadas en
comparación con el resto de las islas, más que nada por disponer de una mayor extensión.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
20/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
cifras generales del archipiélago (292 h/km²), a pesar del importante impulso
poblacional que han experimentado en este intervalo de tiempo.
Por otro lado, hay que reiterar que el desequilibrio poblacional que se ha
operado en el interior de cada isla es el resultado de los cambios experimen-
tados en el sistema productivo. Nuevas actividades han sustituido a la econo-
mía tradicional de base agroganadera y pesquera. La agricultura de exporta-
ción se ha modernizado, el desarrollo de las comunicaciones y del transporte
por tierra, mar y aire ha posibilitado la accesibilidad entre las islas y en el
interior de las mimas. El comercio y el turismo
30
, la construcción y los servi-
cios tienen ahora un peso decisivo en el PIB. Todos estos factores favorecen el
desarrollo urbano, a la vez que generan nuevas dinámicas de concentración
de la población en unas áreas determinadas, mientras que en otras se ha pro-
ducido bien una situación de atonía o bien un abandono de recursos huma-
nos, envejecimiento demográfico y estancamiento del nivel de vida, en mayor
o menor medida, dependiendo siempre de la lejanía, del aislamiento, de la
orientación, la accesibilidad y la altitud.
Hacia los nuevos focos de dinamización económica se dirigieron los despla-
zamientos de población desde las islas no capitalinas y desde el interior de las
capitalinas, especialmente en aquellas zonas que en tiempos anteriores prac-
ticaron una agricultura de subsistencia y abastecimiento interior
31
. Con ello
se revitalizaron viejos asentamientos o surgieron ex novo núcleos de población
en áreas selectivas del litoral (zonas de playa y primera línea de costa). Un
aspecto a destacar, como rasgo compartido entre todas las islas, es la cre-
ciente litoralización del poblamiento. Se trata de un fenómeno generalizado,
consistente en la ocupación de la franja litoral profundamente modificada por
la urbanización y sometida en determinados ámbitos excepcionales a tensio-
nes de ocupación intensiva, tanto turística como residencial, configurando un
continuo urbano que ocupa buena parte de la primera línea costera. En los
1.553 kilómetros de litoral con que cuenta el archipiélago hay 242 asenta-
mientos urbanos, a una media de uno por cada seis kilómetros. Al mismo
tiempo se desarrollaron «pueblos-dormitorio» en las proximidades de las gran-
des concentraciones de oferta alojativa, que emergieron como hongos en los
30
La actividad turística es en sí misma un factor que favorece el desequilibrio espacial: cinco
municipios de Gran Canaria y Tenerife concentran más del 73 % de las plazas alojativas del
archipiélago y otros 6 municipios de Lanzarote y Fuerteventura el 23 %, repartiéndose el 4 %
restante entre las tres islas más occidentales (Directrices Generales del Territorio de Cana-
rias).
31
DÍAZ HERNÁNDEZ, R. (1990): Origen geográfico de la actual población de Las Palmas
de Gran Canaria. Cuadernos canarios de Ciencias Sociales, Obra Social de la Caja Insular
de Ahorros de Canarias, 469 páginas. Disponible en línea: <https://accedacris.ul-
pgc.es/bitstream/10553/11873/3/017846_00000_0000.pdf>; íd.(2008): «La última gran
diáspora majorera (migraciones intraprovinciales en las Canarias orientales durante
1940-1980)». Revista el Museo Canario, LXIII, pp. 187-214; íd. (2012): «El éxodo rural de
la Comarca Norte de Gran Canaria entre 1940-1980». Revista Electrónica Bienmesabe,
número 415: Disponible en línea: <https://www.bienmesabe.org/noticia/2012/Abril/el-
exodo-rural-de-la-comarca-norte-de-gran-canaria-entre-1940-1980>; id. (2017): «La úl-
tima gran diáspora lanzaroteña (emigración interprovincial en las Canarias Orientales
(1950-1980)», en las actas de las XIV Jornadas de Historia de Lanzarote y Fuerteventura,
pp. 535-567.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/21
años sesenta y setenta del pasado siglo y continuaron creciendo posterior-
mente. En consecuencia, el despoblamiento de las medianías y cumbres de
las islas sucedió de forma simultánea con la ralentización y hasta decreci-
miento de las comarcas de cultivos intensivos de exportación en aquellas zo-
nas rurales situadas en las vertientes septentrionales y en las comarcas ais-
ladas o alejadas.
De forma generalizada, en las islas no capitalinas (exceptuando La Palma)
también se asiste a una concentración demográfica en sus respectivas capita-
les, que centralizan la mayor parte de las actividades económicas y adminis-
trativas. Estas capitales se revitalizaron al disponer de actividad portuaria
(salvo Valverde, en El Hierro), del reforzamiento de la administración pública
representada por el Cabildo, el Ayuntamiento y la delegación del Gobierno
central y autonómico. Acaparan asimismo los servicios hospitalarios y socia-
les, las instalaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad, las sedes de las
sucursales bancarias y de las principales empresas. Gracias al fortalecimiento
de estas capitales se cubren los requerimientos administrativos de visitantes
y residentes de cada isla. Entre estas capitales, sólo dos (Arrecife y Puerto del
Rosario), están dentro del grupo de los 30 municipios canarios que cuentan
con más de 20.000 habitantes en 2020. En cambio, las capitales insulares de
las demás islas no capitalinas tienen un tamaño mediano, como Santa Cruz
de La Palma (16.695 habs.), o pequeño, como San Sebastián de La Gomera
(9.258 habs.) y Valverde, en El Hierro (5.069 habs.).
En el interior de cada isla se reproducen los mismos desequilibrios pobla-
cionales, con grandes contrastes entre comarcas dinámicas de agricultura in-
tensiva o beneficiadas por el binomio turismo-construcción, que determina
densidades altas o muy altas, frente a comarcas en declive con medios de vida
de carácter tradicional, que mantienen valores de poblamiento bajos o en re-
cesión, a pesar de que su economía real se ha ido también terciarizando.
5. La escala municipal en relación con la densidad
de población y la superficie que ocupa
No abundan en Canarias los espacios donde la población esté repartida de
forma regular por el territorio. Más bien sucede lo contrario debido a diferentes
causas, como la orientación, altitud, clima, extensión, existencia de suelos
aptos y no aptos, desigual reparto de los recursos naturales, desarrollo ur-
bano, territorios conurbados, condicionantes históricos, etc. Y, sin embargo,
al globalizar las cifras de densidad damos por sentado la falsa imagen de que
los territorios insulares son homogéneos tanto desde el punto de vista de la
continuidad del poblamiento como desde la perspectiva de las riquezas poten-
ciales disponibles en sus respectivos microespacios. Se cuestiona lo evidente,
es decir, una realidad que por sí sola insiste en mostrarnos el disímil reparto
de los efectivos demográficos sobre un territorio extraordinariamente diverso.
De otra parte, la variedad de tamaños que adquieren los municipios canarios
incorpora no pocos factores distorsionantes a tener en cuenta, porque inter-
vienen de forma efectiva como divisor de un dividendo que determina el al-
cance del cociente, es decir, de la densidad de población. Ello nos lleva a pre-
senciar situaciones paradójicas en donde una escasa población en municipios
pequeños arroja densidades muy elevadas y viceversa.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
22/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
Valga como ejemplo de municipio extenso el caso de Pájara (Fuerteventura)
que, con sus 383 km², supera en superficie no sólo al resto de los municipios
isleños sino incluso la correspondiente a islas enteras como La Gomera (369
km²) o El Hierro (268 km²). En el extremo opuesto, se encuentran municipios
de pequeño tamaño, como Puerto de La Cruz, en Tenerife, con solo 8,7km².
Por su extensión, distinguimos cuatro tipos de entidades locales básicas: 9
municipios de mayor tamaño, que disponen de más de 200 km² de superficie;
30 medianos que poseen una extensión comprendida entre 61 y 199 km²; 42
pequeños con una superficie entre 20 y 60 km²; y 7 municipios muy pequeños
que no alcanzan los 20 km², entre los cuales están el ya citado Puerto de La
Cruz, con 8,7 km², o La Matanza de Acentejo, con 14,1 km² (ambos en Tene-
rife); Tazacorte y Breña Baja, con 11,4 y 14,2 km², respectivamente (en La
Palma); y Firgas, con 15,8 km², en Gran Canaria
32
.
Los mapas 1 y 2 y el gráfico 2 ponen en relación el porcentaje del espacio
que ocupan los municipios agrupados según el rango de sus respectivas den-
sidades, tomando como punto de referencia la densidad media de la comuni-
dad canaria en 1981 y 2020, con valores (184 h/km² y 292 h/km², respecti-
vamente) muy superiores a los de España en todo momento. La idea que des-
prenden las barras del gráfico es que en estos 40 años la tendencia de la po-
blación a concentrarse en pequeños espacios arrojando elevadísimas densida-
des se ve sobrevalorada por su contundente visibilidad. Este hecho, y dada la
influencia social que el mundo urbano ejerce en la opinión pública, ha exten-
dido la falsa idea de que todo el archipiélago está sobrepoblado. El imaginario
de un umbral demográfico sobrepasado se proyecta de forma contundente en
los medios de comunicación y en las redes sociales, alimentando discursos
que bordean la alarma social. Veamos seguidamente lo que nos depara la
comparativa entre 1981 y 2020:
a) De izquierda a derecha vemos en el gráfico 2, en primer lugar, como en
1981 tan sólo 5 municipios insulares (Las Palmas de Gran Canaria, Arrecife,
Puerto de La Cruz, Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna) su-
peraban ampliamente el millar de habitantes por km². En este grupo se en-
contraban las ciudades más pobladas de Canarias por aquel entonces. Todas
sumaban 702.360 empadronados (el 51,35 % de la población regional), ocu-
paban 384,6 km² (el 5,2 % de la superficie insular, equivalente a la isla de La
Gomera), arrojando una densidad media de 1.826,2 h/ km². Una realmente
cifra considerable a todas luces.
Las Palmas de Gran Canaria (debido a su elevado volumen de población) y
el Puerto de La Cruz (que dispone de un territorio escaso) son los municipios
que más sobresalen en este primer grupo en el que se integran los de Arrecife,
Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, que contemplan igualmente elevadas
densidades.
En 2020 se advierte que el número de municipios que integra este primer
grupo es de nueve (un 10, 2 % de los 88). El espacio que ocupan casi se duplica
32
Datos tomados del Instituto Geográfico Nacional publicados por el CEDOC (Consejería de
Economía y Comercio del Gobierno de Canarias).
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/23
al elevarse a 663 km² (el 8,9 % de la superficie regional, equivalente a la suma
de La Gomera y El Hierro), y la población acumulada asciende a 1.143.969, al
registrar 441.609 nuevos empadronamientos que elevan sus efectivos al
52,6 % de la población canaria, arrojando una densidad media de 1.724,45
h/km² (algo inferior a la calculada para 1981). La ampliación en el número de
municipios con altas densidades, un recio aumento de la población y duplicar
el espacio ocupado son factores que se pueden interpretar como una tenden-
cia imparable a la concentración de la población en grandes ciudades. A las
elevadísimas densidades de Las Palmas de Gran Canaria y El Puerto de La
Cruz se añade ahora Arrecife con valores cercanos a los tres mil h/km², es
decir, 18,5 veces por encima de la media española. Y también se agregaron en
2020 a este grupo los municipios de Arucas, Telde, Santa Lucía de Tirajana y
Arona. El proceso de urbanización y su rápido crecimiento en las últimas dé-
cadas contribuyeron a fortalecer esta tendencia. Por ello comprobamos cómo
al agruparse la población en municipios con urbes expansivas se ejerce una
mayor atracción de los excedentes del exterior, al tiempo que absorbe su pro-
pia capacidad reproductiva. Este es, en suma, el perfil general del primer
grupo, en el que se encuentran las mayores densidades de Canarias ocupando
pequeñas superficies.
GRÁFICO 2: RELACIÓN DENSIDAD POBLACIONAL/SUPERFICIE OCUPADA
POR MUNICIPIOS (EN 1981 Y 2020)
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 y 2020 (INE e ISTAC)).
Elaboración propia
b) El segundo grupo está constituido por los municipios con densidades
comprendidas entre 500 y 999 h/km². Lo integran en 1981 tan sólo cinco
componentes: Telde, Arucas, Ingenio, Tacoronte y Tazacorte (un 5,7 % de los
municipios canarios), que sumaban entre todos 130.953 habitantes (el 9,5 %
de la población de la comunidad canaria); ocupaban una extensión de 215
km² (2,8 % de total regional); y su densidad media alcanzaba los 609,1 h/
km². Con la salvedad de Telde, en el nordeste de Gran Canaria (con una su-
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
1.000 y más h/km² 500-999 h/km² 184-499 h/km² Menos 184 h/km²
Espacio/Población/Grupos de densidades en %
km² 1981 (%) km² 2020 (%) 1981 Población (%) 2020 Población (%)
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
24/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
perficie mediana de 102,4 km²), Arucas, Ingenio y Tacoronte son jurisdiccio-
nes de tamaño pequeño, mientras que el municipio palmero de Tazacorte se
incluye entre los muy pequeños. El efecto estadístico les permitía contar con
densidades muy destacadas e incorporarse a este grupo o categoría. Menos
Tazacorte, estas demarcaciones estaban por entonces en transición desde su
estrecha dependencia del sector primario a una mayor vinculación con las
actividades de servicios, construcción e industria, adaptando sus cabeceras
municipales a las nuevas funciones de ciudades-dormitorio dentro de un pro-
ceso generalizado de metropolización.
TABLA 3. TRAMOS DE DENSIDAD POR MUNICIPIOS SEGÚN SUPERFICIE Y DENSIDAD
(EN 1981 Y 2020)
Tramos de
densidad en
h/km²
Número de
municipios
Superficie en km²
Población
(en cifras absolutas)
Densidad
h/km²
Variación
densidad
1981
2020
1981
2020
1981
2020
1981
2020
De 1.000 y
más
5
9
384,6
663,4
702.360
1.142.469
1.826,2
2.601,2
775
De 500 a
999
5
10
215,0
339,7
130.953
218.314
609,0
642,7
33,7
De 184 a
499
21
26
715,5
1.411,2
227.955
435.148
318,6
308,3
-10,3
De menos de
184
56
43
6.131,6
5.032,9
306.018
379.521
49,9
75,4
25,5
TOTAL
87
88
7.446,7
7.447,2
1.367.186
2.175.952
183,6
108,6
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 y 2020 (INE e ISTAC ).
Elaboración propia.
En 2020, este grupo lo componen los municipios de Ingenio, Tacoronte,
Candelaria, Santa Brígida, Los Llanos de Aridane, La Matanza, Los Realejos,
San Miguel, Santa Úrsula y Teror. Telde y Arucas dejaron de pertenecer al
mismo para pasarse al grupo primero, y Tazacorte —por haber perdido 1.801
habitantes— se incluye en el tercero. Este grupo segundo vio duplicar su nú-
mero, representando al 10,2 % de los municipios canarios, y su población
alcanzó los 218.314 habitantes, registrando un aumento de 66,7 % debido a
los 87.361 nuevos empadronados que se añadieron desde 1981. Por muy poca
diferencia no multiplicó por dos su extensión (4,56 % regional). Estos diez
municipios acogen en 2020 al 10,03 % de la población canaria, registrando,
en términos relativos, un ligerísimo aumento del 0,5 % con respecto a 1981.
Por consiguiente, el aumento de población y de superficie facilitaron que la
densidad media resultante se elevara a 642,6 h/km² (32,5 puntos más en
relación con 1981). Por esa razón la tendencia de este grupo durante las cua-
tro últimas décadas se orienta hacia una ocupación un tanto más esponjada
en el territorio, pese a lo cual, la densidad media resultante se sitúa casi siete
veces por encima de la española. Por lo tanto, se puede resumir en pocas pa-
labras los rasgos de este segundo grupo: diez de cada cien residentes canarios
ocupan de forma más desahogada la décima parte de territorio regional.
c) En 1981 había 21 municipios (23,8 % del total) integrados en el tercer
grupo con densidades de entre 184 y 499 h/km². Estas entidades ocupaban
una extensión de 715,48 km², que supone un 9,6 % de la superficie regional,
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/25
albergando 227.955 habitantes que representan el 16,7 % de la población ca-
naria de aquel momento. En esa fecha la relación territorio ocupado/población
se saldó con una densidad media de 318 h/km².
Este mismo grupo en 2020 se amplió a 36 municipios (el 40,5 % del total),
que ocupaban en conjunto una superficie de 1.411,21 km², equivalentes al
18,9 % del territorio canario. La población agregada aumentó también a
435.148 personas, representando casi el 20 % de los efectivos totales del ar-
chipiélago. A pesar de que este grupo duplicó en 40 años el número de empa-
dronados al añadir 207.193 nuevas altas (un 90,9 % de sus efectivos en rela-
ción con los que contaba en 1981), añadió 15 nuevos componentes y agrandó
el territorio afectado, retrocedió diez puntos al pasar su densidad de 318
h/km² a 308,5 h/km². Es el único caso de retroceso de la densidad, pero así
y todo mantiene unos valores medios estimables, con cifras muy superiores a
la española. Por lo tanto, en los municipios con densidades moderadas (en el
contexto insular se entiende) reside menos del 20 % de los canarios, ocupando
el 19 % del territorio insular.
d) En el cuarto grupo, integrado por los que presentan una baja densidad
(menos de 184 h/km2) se situaban 56 municipios (63,6 %) en 1981, con una
población de 306.018 habs. (22,4 % del total), ocupando un territorio muy
amplio de 6.131,6 km² (82,4 % de la región). Es este el grupo más numeroso
en cuanto a demarcaciones que lo componen. En él nos encontramos con una
gran variedad de situaciones, que pueden ir desde los 5,5 h/km² de Betancu-
ria a los 181,2 h/km² de Valleseco. La densidad media de estos 56 municipios
ya era baja entonces, puesto que se situaba en 49,9 h/km², a mucha distancia
por debajo de las cifras, tanto española como archipielágica.
Cuarenta años más tarde, las principales novedades en este cuarto grupo,
que reúne a las demarcaciones con las menores densidades de Canarias, son
las siguientes: su población aumenta a 379.521 h. a pesar de que se reduce a
42 el número de entidades locales que lo integran
33
, se acorta la superficie
bruta ocupada a 5.032,9 Km² (el 67,6 % de la superficie regional) y pierde peso
respecto a los demás grupos al abarcar solamente al 17,4 % de la población
canaria, valores inferiores a los de 1981. En lo único que experimenta una
clara recuperación es en la cifra media de densidad que ahora se eleva a
75,5 h/km². Los 25,6 puntos de diferencia entre 1981 y 2020 no consiguen
aproximarse a los valores medios del resto de España y, por supuesto, siguen
estando muy alejados del conjunto regional. Podemos resumir la situación de
este cuarto grupo repitiendo aquello de «poca gente en mucho espacio». Cier-
tamente, los municipios con menos densidad de Canarias que disponen de
amplias superficies obtienen resultados muy bajos, unas veces por efecto es-
tadístico y otras más por su escaso dinamismo demográfico.
33
Fruto del importante crecimiento de la población, los municipios de Santiago del Teide, El
Rosario, La Orotava, Güímar, Granadilla, San Bartolomé de Lanzarote, Tías, Valsequillo y
Adeje pasaron a integrarse en el grupo c) de 184-499 h/km², mientras que Candelaria, San
Miguel y Breña Alta pasaron al grupo b) de 500-999 h/km². Arona se integró en el grupo a)
por superar los 1.000 h/km².
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
26/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
MAPA 1. DENSIDAD POBLACIONAL DE LOS MUNICIPIOS CANARIOS (1981)
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 (INE). Elaboración Cecilia Santana Ri-
vero y Ramón Díaz.
6. Condicionantes del poblamiento
Aunque históricamente el poblamiento se explicaba en función de las apti-
tudes del territorio para el desarrollo de los cultivos, en la actualidad la situa-
ción es muy distinta, pues son diversos los factores que permiten que una
localidad gane o pierda población. En Canarias nos encontramos con munici-
pios que han crecido más en comparación con otros parecidos, como es el caso
de Los Llanos de Aridane o de Arucas. En el primer caso, su dependencia de
la actividad agrícola le ha permitido obtener un mayor peso demográfico;
mientras que en el segundo la pérdida de importancia de la agricultura la ha
compensado especializándose en funciones terciarias y de residencia de tra-
bajadores de los servicios y la construcción gracias a la proximidad con Las
Palmas de Gran Canaria y las buenas comunicaciones con el Sur de la isla.
De otra parte, algunos municipios de economía tradicional han mejorado
sus servicios, desarrollando una razonable oferta alojativa y otros atractivos
propios del entorno (clima, belleza paisajística y tranquilidad), con lo que han
visto aumentar los empadronamientos de nuevos residentes, tanto nacionales
como extranjeros. También hay municipios que, aprovechando su renta de
situación, se han ido especializando en funciones terciarias y de residencia de
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/27
trabajadores del sector servicios sin perder de vista al sector primario. El ejem-
plo de Betancuria como municipio alejado, aislado y dependiente de las acti-
vidades primarias es paradigmático porque ha crecido proporcionalmente y no
por su base económica tradicional, sino porque se han abierto negocios para
atender a los turistas que llegan hasta allí y porque se han ido a vivir a este
pintoresco pueblo algunos extranjeros que buscan paz y sosiego.
MAPA 2. DENSIDAD POBLACIONAL DE LOS MUNICIPIOS CANARIOS (2020)
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 (INE). Elaboración
Cecilia Santana Rivero y Ramón Díaz.
Contamos recientemente con más ejemplos de adaptación a los nuevos
tiempos y de otros tantos que todavía se resisten a introducir cambios que los
hagan más atractivos. A ello se une el hecho de que en las islas las distancias
son cortas o se han menguado gracias a la red de comunicaciones viarias, con
lo que ha aumentado la movilidad y el nivel de preferencia para elegir el lugar
de residencia fuera de las áreas urbanas más concentradas. Los precios de la
vivienda tanto en propiedad como en alquiler suelen ser más competitivos que
en las ciudades, lo que supone un atractivo más a tener en cuenta.
Por último, hay que hacer referencia al papel que juegan los espacios natu-
rales de Canarias y su efecto en la contención del crecimiento demográfico en
los municipios o ámbitos geográficos en los que se localizan. De igual forma,
hay que reseñar la importancia que ejerce la normativa legal que regula el uso
del suelo de Canarias, porque establece determinados controles al desarrollo
de nuevos espacios habitables o la creación de infraestructuras portuarias,
viarias, pesqueras e industriales.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
28/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
7. Atonía, estancamiento y decrecimiento a escala municipal
Descendiendo aún más en el análisis apreciamos dos situaciones clara-
mente diferenciadas. La primera viene de la mano de aquellas demarcaciones
que han obtenido crecimientos medios, altos y elevadísimos en sus respectivas
densidades brutas, como resultado de un relevante aumento de la población
y que, como acabamos de ver, es lo que sucede en el 68,2 % de los municipios
canarios. La segunda es la existencia de un minoritario grupo de jurisdiccio-
nes locales que presentan signos inequívocos, bien de estancamiento más o
menos pronunciado, bien de decrecimiento demográfico. Según los datos con-
sultados, 29 municipios canarios se integran en este segundo grupo que re-
presenta al 33 % del total, ocupa 1.544,4 km² (un 20,7 % de todo el territorio
canario) y alberga a unas 101.070 personas en 2020, que suponen el 4,6 %
de la población regional. En conjunto, en estas demarcaciones municipales
diferenciamos a su vez dos categorías: a) catorce municipios presentan una
débil evolución poblacional con crecimientos inferiores al 20 % (tabla 4); y b)
quince municipios han registrado retrocesos más o menos relevantes en sus
respectivos indicadores de poblamiento, como resultado de una pérdida de
recursos humanos (tablas 5 y 6). Veamos ambos casos a continuación.
7.1. Municipios canarios con débiles variaciones
en sus densidades demográficas
No podemos terminar este trabajo sin hacer una breve mención a estos 29
municipios que, o están en riesgo de despoblamiento por la debilidad de las
cifras registradas en las cuatro últimas décadas, o ya llevan algún tiempo per-
diendo población. En el primer caso se trata de demarcaciones que han expe-
rimentado un debilitamiento demográfico que las conduce al mantenimiento
de unas densidades que no experimentan modificaciones significativas. En
efecto, todas registran crecimientos inferiores a 20 h/km2 en sus densidades
de población debido a que la variación de los padrones municipales de habi-
tantes de 1981 y 2020 se salda con una diferencia de signo positivo, aunque
escasa, pero no llegan al umbral crítico establecido (tabla 4).
En este apartado se integran catorce demarcaciones locales: cuatro de Gran
Canaria, cinco de Tenerife, tres de La Palma, una de Fuerteventura y otra de
El Hierro, que representan al 16 % de los municipios canarios. Suman una
extensión de 925,6 km² (un 12,4 % de todo el archipiélago) y registran 53.290
habitantes en 2020, lo que supone un escuálido 2,3 % de la población regio-
nal. Individualmente considerados, el contraste de situaciones entre munici-
pios es amplísimo. Nos encontramos municipios que no han logrado avances
significativos en la variación de la densidad entre 1981 y 2020 como La Aldea,
Artenara o Buenavista, junto a otros que han conseguido incrementar su den-
sidad con resultados más destacados dentro del umbral de menos del 20 %,
como son La Guancha, Valverde, Vega de San Mateo y El Paso. Los seis mu-
nicipios restantes (Betancuria, Fasnia, Moya, Puntallana, El Tanque, Vilaflor
y Villa de Mazo) permanecen en la zona intermedia con valores de crecimiento
muy limitados, por lo cual tienden a distanciarse llamativamente, tanto de la
media regional como de los valores del resto de España.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/29
TABLA 4: MUNICIPIOS CON VARIACIÓN DE DENSIDAD INFERIOR A 20 H/KM²
ENTRE 1981 Y 2020
Municipios
Superficie
en km²
Diferencia de la población
entre 1981-2020 en nú-
mero de habitantes*
Diferencia de la
densidad entre
1981 y 2020
(en h/km²)
La Aldea
123,6
0,4
Artenara
66,7
3
0,0
Buenavista
67,4
59
0,9
El Paso
135,9
963
7,1
Betancuria
103,6
239
2,4
El Tanque
23,6
291
12,3
Fasnia
45,1
527
11,7
La Guancha
23,8
387
16,2
Moya
31,9
230
7,1
Puntallana
35,1
181
5,1
Valverde
103,6
1.593
15,4
Vega de
San Mateo
37,9
510
13,4
Vilaflor
56,3
233
4,2
Villa de Mazo
71,2
604
8,7
TOTAL
925,6
5.874
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 y 2020 (INE e ISTAC).
Elaboración propia.
En los últimos cuarenta años estos municipios han registrado un saldo
positivo de 5.874 nuevos habitantes, absorbiendo solo una pequeña porción
(0,7 %) del aumento experimentado por el conjunto de la población canaria en
ese período. El resultado final de esta debilitada dinámica no es otro que un
crecimiento poblacional diferenciado de la mayoría de los municipios canarios
por su claro carácter anémico.
Si los repasásemos de uno en uno veríamos que en todos se repiten los
mismos rasgos de los anteriores: fuerte dependencia de las actividades prima-
rias (agricultura, pesca, ganadería, recursos hidráulicos y forestales), aleja-
miento, aislamiento, localización en zonas de difícil acceso (medianías y cum-
bres)
34
, paro estructural y de larga duración y nivel de vida por debajo de la
media regional
35
. Recuérdese además que la mayoría conocieron una intensa
emigración transatlántica y un abundante éxodo rural hacia las capitales pro-
vinciales entre 1950-1980, razón por la cual se vieron precozmente inmersos
34
Más allá de la isócrona de una hora de duración en coche desde las capitales insulares (W.
Zelinsky).
35
GARCÍA RODRÍGUEZ, J. L. (1985): «Evolución de la población y dinámica reciente» en VV.
AA.: Geografía Humana (Geografía de Canarias), Tomo II, Ed. Interinsular Canaria, pp. 44-99.
Santa Cruz de Tenerife.
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
30/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
en procesos de envejecimiento y pérdida de personas jóvenes con impulso em-
prendedor
36
.
7.2. Municipios canarios con variación negativa
en sus índices demográficos
En Canarias el único municipio que cumple con el umbral crítico de despo-
blación (menos de 8 h/km²) establecido por la UE es Betancuria en la isla de
Fuerteventura, que ha pasado de 5,5 a 7,5 h/km², entre 1981 y 2020, a pesar
de que su población experimentó un importante crecimiento de 239 nuevos
empadronados (¡un 44 %!) en dicho lapso de tiempo. Si nos atenemos a ese
criterio tan estricto, incluso si considerásemos el umbral de debilidad demo-
gráfica de 12,5 h/km² también establecido por la UE para las regiones desfa-
vorecidas, carecería de todo sentido hablar de despoblamiento en Canarias,
porque todas las islas y sus municipios presentan densidades muy superiores,
incluso aquellos que pierden población y que disminuyen sus respectivas den-
sidades a consecuencia de ello.
Ante esto no cabe otra opción que emplear un criterio alternativo consis-
tente en considerar que aquellos municipios isleños, por el solo hecho de ob-
tener un signo negativo al comparar las cifras de densidad de 1981 con las de
2020, ya estarían de lleno en situación de despoblación, como así sucede. Las
quince demarcaciones locales que se exponen en las tablas 5 y 6 han perdido
población en mayor o menor medida. Estos municipios contabilizan 58.251
habitantes (el 2,7 % de la población canaria en 2020), ocupan una extensión
de 618,72 km², y su densidad media pasó desde 112,4 h/km² en 1981 hasta
94,14 h/km² en 2020 debido a que perdieron un total de 11.269 habitantes
equivalente al 16,2 %.
A estos quince municipios se les puede aplicar todo lo dicho en los dos úl-
timos párrafos del epígrafe 7.1. Pero conviene aclarar que no todas las demar-
caciones enumeradas que pierden población lo hacen porque ocupan entornos
inadecuados para la vida humana o debido a la hostilidad medioambiental
para la residencia permanente de grupos humanos. No encontramos en la
geografía insular casos extremos de exclusión del poblamiento
37
. En cualquier
caso, queda claro que el origen de la despoblación que experimentan estas
demarcaciones se debe a un conjunto de causas en donde no sólo cuentan los
rasgos geográficos de lejanía, aislamiento, altitud, topografía y orientación,
sino también las condiciones naturales del territorio que ocupan, la persisten-
cia de la tradición frente a la modernización, la mayor o menor integración en
la economía regional, la forma en que se aprovechan los recursos del medio,
las bajas rentas salariales o la inestabilidad en la percepción de las mismas,
las características estructurales de las sociedades que se han ido confor-
mando en esos lugares y, sobre todo, los factores históricos y culturales.
36
BURRIEL DE ORUETA, E. (1981): Canarias: población y agricultura en una sociedad depen-
diente. Oikós-Tau, Barcelona, pp. 33-47.
37
GEORGE, P. (1971): Geografía de la población…, op. cit., p. 8.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/31
TABLA 5. MUNICIPIOS CANARIOS QUE PIERDEN POBLACIÓN ENTRE 1981 Y 2020
Municipios
Población en
1981
Población en
2020
Diferencia
Agulo
1.498
1.110
-388
Barlovento
2.772
1.926
-846
Fuencaliente
1.800
1.751
-49
Garachico
5.185
4.869
-316
Garafía
2.252
1.730
-522
Hermigua
2.718
1.775
-943
Los Silos
5.528
4.743
-785
S. Andrés y Sauces
5.606
4.182
-1.424
S. Juan de la Rambla
5.069
4.873
-196
Sta. Cruz de La Palma
16.775
15.695
-1.080
Tazacorte
6.402
4.601
-1.801
Tejeda
2.314
1.883
-431
Tijarafe
2.757
2.507
-250
Vallehermoso
4.838
2.879
-1.959
Valleseco
4.006
3.727
-279
TOTAL
69.520
58.251
-11.269
Fuente: Padrón municipal de habitantes en 1981 y 2020 (INE e ISTAC).
Elaboración propia
En cualquier caso conviene detener la mirada en las cifras de las densidades
que presentan los municipios incluidos en la tabla 6 porque son ciertamente
llamativas por su elevado nivel. Tan solo Garafía, Tejeda, Vallehermoso y
Fuencaliente se quedan por debajo de los 40 h/km², mientras que alguno de
los municipios que retroceden en densidad se sitúan muy por encima de la
media estatal como Tazacorte, Santa Cruz de Palma o San Juan de La Rambla.
8. Conclusiones
Como en otros lugares de España, en Canarias, la especialización geográfica
de la economía concentra, cada vez más, la creación de riqueza y empleo en
determinadas islas (y dentro de ellas en ciudades grandes y medianas con sus
respectivos suburbios y las zonas costeras), con el riesgo creciente de despo-
blación de amplias áreas rurales y del interior de las mismas, así como de
aquellas islas menos dinámicas en donde estos rasgos se acentúan.
La mayor o menor densidad de población suele depender de la posibilidad
de explotar o utilizar el territorio por los habitantes que lo ocupan. Por lo tanto,
la densidad de población guarda una estrecha relación con las condiciones
naturales del espacio geográfico que se delimite pero, sobre todo, con factores
históricos y culturales. Recientemente asistimos a una mayor complejidad en
las condicionalidades que explican el poblamiento. Combinando las variables
población, la superficie de las islas y sus municipios, y comparando los resul-
tados en un lapso de tiempo relativamente reciente (1981-2020), se han al-
canzado los objetivos trazados y se han obtenido las siguientes conclusiones:
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
32/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
TABLA 6: DENSIDAD DE LOS MUNICIPIOS QUE PIERDEN POBLACIÓN ENTRE Y 2020
Municipios
Superficie
en km²
Diferencia en
la cifra de ha-
bitantes entre
1981 y 2020
Densi-
dad en
h/km²
(1981)
Densidad
en h/km²
(2020)
Diferencia en
la densidad
entre 1981 y
2020
Tejeda
103,3
-431
22,4
18,2
-4,2
Valleseco
22,1
-279
181,2
168,5
-12,7
Garachico
29,3
-316
177,1
166,3
-10,8
Los Silos
24,2
-485
215,8
195,7
-20,1
San Juan de La
Rambla
20,7
-196
245,4
235,8
-9,5
Barlovento
43,5
-846
63,7
44,4
-19,3
Fuencaliente
56,4
-49
31,9
31,0
-0,9
Garafía
103,0
-522
21,9
16,8
-5,1
S. Andrés y Sauces
42,8
-1.424
131,1
97,8
-33,3
Santa Cruz de La
Palma
43,4
-1.080
386,8
361,8
-25,0
Tazacorte
11,4
-1.801
563,6
405,1
-158,5
Tijarafe
53,8
-956
51,3
46,6
-4,7
Agulo
25,4
-388
59,0
43,7
-15,3
Hermigua
39,7
-943
68,5
44,7
-23,8
Vallehermoso
109,3
-1.504
44,3
26,3
-17,9
TOTAL
618,8
-11.269
112,3
94,12
-18,2
Fuente: Padrón municipal de habitantes de 1981 y 2020 (INE e ISTAC).
Elaboración propia.
En líneas generales, se puede decir que no nos enfrentamos a un problema
cuantitativo, sino más bien a una desigual distribución de la población que
determina la existencia de fuertes desequilibrios a diferentes escalas. El aná-
lisis geodemográfico sobre la distribución de la población en Canarias revela
que la mayoría de sus habitantes tiende a concentrarse en espacios reducidos,
con una fuerte intensificación urbana junto a una altísima densidad edifica-
toria, y que los grandes espacios siguen albergando densidades bajas y muy
bajas por diferentes motivos que se pueden resumir en el binomio: «mucha
gente en poco espacio, poca gente en mucho espacio».
Entre ambos extremos aparecen dos categorías intermedias con densidades
singularmente altas y un consumo de territorio a tener en cuenta. En una de
estas dos categorías apreciamos que diez de cada cien residentes canarios
habitan en diez municipios que ocupan de forma muy moderada la décima
parte del territorio. Y en la otra encontramos a un 20 % de los empadronados
en Canarias residiendo en 36 municipios que ocupan casi el 20 % de la su-
perficie regional.
Finalmente, pudimos apreciar que en 29 municipios insulares se registran
síntomas de atonía o de evolución regresiva desde el punto de vista demográ-
fico. En este grupo diferenciamos dos situaciones: 1) catorce municipios pre-
sentan una débil evolución poblacional con crecimientos inferiores al 20 %; y
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/33
2) quince municipios registran retrocesos de sus respectivas densidades hu-
manas como resultado de una pérdida de recursos humanos.
De acuerdo con esto último parece innegable que en Canarias también exis-
ten espacios vacíos o en riesgo de despoblación que debieran figurar en la
agenda de la estrategia nacional y europea de la despoblación y el envejeci-
miento. Pero la presencia de estos espacios vacíos o en riesgo de despoblación
se da en proporciones poco significativas y por ello no dejan de ser más que
una excepción dentro de la tónica general consistente en el dominio de las
altísimas, altas y medias densidades humanas. Por ello es conveniente insistir
en que, incluso en estos últimos municipios, las menores densidades que pre-
sentan son igualmente respetables y en cualquier caso parece razonable que
no se debe confundir la parte con el todo.
Expuesto lo anterior, en Canarias hay constancia de la existencia de zonas
rurales y del interior que hace tiempo han dejado de ser atractivas para mu-
chos ciudadanos ante la falta de oportunidades laborales o de servicios públi-
cos de calidad, especialmente para los jóvenes con cualificación media y alta
y para las mujeres. Encontrar un equilibrio entre el interior y el litoral debería
ser una prioridad política para que miles de ciudadanos no se vean obligados
a abandonar su lugar de residencia por cuestiones ajenas a su voluntad. Ob-
viamente, cualquiera que sea su número y naturaleza, las instituciones tienen
la obligación de redoblar sus esfuerzos para garantizar el bienestar de los ciu-
dadanos, vivan en donde vivan, e impedir que se originen desigualdades por
la distancia, el aislamiento, la inaccesibilidad o por cualquiera otra circuns-
tancia.
Bibliografía
—ACKERMAN, Edward A. (1959): «Population and Natural Resources», en
HAUSER, Ph. and Dudley DUNCAN, O. (eds.): The Study of Population: An
Inventory and Appraisal. Universidad de Chicago.
—BURRIEL DE ORUETA, E. (1981): Canarias: población y agricultura en una
sociedad dependiente. Oikós-Tau, Barcelona.
—DERRUAU, Max (1969): Tratado de geografía humana. Ed. Vicens-Vives,
Barcelona.
—DÍAZ HERNÁNDEZ, R. (1990): Origen geográfico de la actual población de
Las Palmas de Gran Canaria. Cuadernos canarios de Ciencias Sociales,
Obra Social de la Caja Insular de Ahorros de Canarias, 469 páginas.
Disponible online:
https://accedacris.ulpgc.es/bitstream/10553/11873/3/017846_00000_0000.pdf
— (2008): «La última gran diáspora majorera (migraciones intraprovin-
ciales en las Canarias orientales durante 1940-1980)». Revista el Museo
Canario, LXIII, pp. 187-214.
— (2012): «El éxodo rural de la Comarca Norte de Gran Canaria entre
1940-1980». Revista Electrónica Bienmesabe, número 415: Disponible
online: (https://www.bienmesabe.org/noticia/2012/Abril/el-exodo-ru-
ral-de-la-comarca-norte-de-gran-canaria-entre-1940-1980).
Ramón Díaz Hernández
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
34/Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)
— (2017): «La última gran diáspora lanzaroteña (emigración interprovin-
cial en las Canarias Orientales (1950-1980)», XIV Jornadas de Historia
de Lanzarote y Fuerteventura, pp. 535-567.
—DÍAZ HERNÁNDEZ, R.; DOMÍNGUEZ MUJICA, J., y J. M. PARREÑO CAS-
TELLANO (2010): «Crecimiento urbano y desagrarización en Gran Cana-
ria durante los años 1950-1980». En Las escalas de la Geografía: del
mundo al lugar [libro de Homenaje al profesor Miguel Panadero Moya,
catedrático de Geografía Humana en la Universidad de Castilla-La Man-
cha], pp.1.067-1.088. Cuenca.
—DOMÍNGUEZ-MUJICA, J., & C. MORENO-MEDINA (2006): «Pervivencias y
cambios en el poblamiento de Gran Canaria (1857-2001)». In XVI Coloquio
de Historia Canario-Americana:(2004), pp. 102-145. Cabildo Insular de
Gran Canaria.
—DOMÍNGUEZ MUJICA, J., y R. DÍAZ HERNÁNDEZ (2015): «La población de
Canarias en el horizonte de 2020». Recopilatorio de la ULPGC. Consultado
el 10 de abril de 2021, de (http://acceda.ulpgc.es/handle/10553/16693).
—GARCÍA RODRÍGUEZ, J. L. (1985): «Evolución de la población y dinámica
reciente» en VV. AA.: Geografía Humana (Geografía de Canarias), Tomo II,
Ed. Interinsular Canaria, pp. 44-99. Santa Cruz de Tenerife.
—GEORGE, P. (1971): Geografía de la población. Barcelona.
— (1974): Población y poblamiento. Ed. Península, Barcelona, 2.ª edición.
—Gobierno de Canarias-Comité de Expertos sobre Población e Inmigración en
Canarias (2003): Diagnóstico (web: www.gobiernodecanarias.org/comite).
—Gobierno de Canarias-Comité de Expertos sobre Población e Inmigración en
Canarias (2003). Conclusiones y Propuestas (web: www.gobiernodecana-
rias.org/comite)
—GODENAU, D. (coord.); S. CORRAL QUINTANA; P. LÓPEZ-REÍLLO; J. L. RI-
VERO CEBALLOS; y V. M. ZAPATA HERNÁNDEZ (2009): Islas Canarias.
Las tendencias demográficas y migratorias en las regiones Ultraperiféricas:
impacto sobre la cohesión económica, social y territorial. Universidad de La
Laguna y Unidad de Coordinación de las Regiones Ultraperiféricas,
https://ec.europa.eu/regional_policy/sources/docgener/stu-
dies/pdf/rup_migratory/canarias/rapport_canaries_es.pdf
—GÓMEZ MENDOZA, J. (2019): «El imaginario de la España vacía». Revista
de Libros,
https://www.revistadelibros.com/articulo_imprimible.php?art=5319
—GOUROU, George (1979): Introducción a la geografía humana. Alianza Uni-
versidad. Madrid.
—LEÓN SANTANA, J. S. (2017): «Demografía y cambio social». Revista Atlán-
tida, nº 8, pp. 25-71,
(https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/6559/A_08_%282017%29
_02.pdf?sequence=1&isAllowed=y) (consultado el 22 de julio de 2021).
—LÓPEZ TRIGAL, L. (2015). (dir.): Diccionario de Geografía aplicada. Termino-
logía de análisis, planificación y gestión del territorio. Universidad de León.
Cambios en la distribución espacial de la población canaria entre 1981 y 2020
https://doi.org/10.53335/cliocanarias.2022.4.01
Cliocanarias, ISSN 2695-4494, n.º 4 (2022), pp. 9-35, La Laguna (Canarias)/35
—MARTÍN RUIZ, J.F. (2005): La población de Canarias: análisis sociodemográ-
fico y territorial: (el debate actual). Anroart, Las Palmas de Gran Canaria.
—MOLINO, Sergio del (2016): La España vacía. Viaje por un país que nunca
fue, Madrid, Turner Noema.
—(2021): Contra la España Vacía. Ed. Alfaguara. Madrid.
—MOLINERO HERNANDO, F. (2021): «Dinámica, discursos, valores y repre-
sentaciones: la diferenciación del espacio rural», en VV. AA.: Espacios rura-
les y retos demográficos: una mirada desde los territorios de la despoblación.
XX Coloquio de Geografía Rural de la AGE-Departamento de Geografía de
la Universidad de Valladolid, 182 p. pp. 7-38.
—MORALES MATOS, G. (2007): Génesis, desarrollo y estado actual del medio
rural de Canarias. Texto inédito de 68 p. in Estudios previos para las Directri-
ces Generales del Medio Rural. GESPLAN.
—PAZOS-VIDAL, S. (2019): «Reto demográfico». Agenda Pública de 7 de abril de
2019 (http://agendapublica.elpais.com/).
—PÉREZ GONZÁLEZ, R. (1985): «El Poblamiento» en VV. AA.: Geografía Hu-
mana (Geografía de Canarias), Tomo II, Ed. Interinsular Canaria, pp. 132-
146. Santa Cruz de Tenerife.
— (2000) «La población», en PÉREZ GONZÁLEZ, R. y G. MORALES MATOS
(coords.) Gran Atlas Temático de Canarias, Vol. II, pp. 163-206, Ed. Inter-
insular. Santa Cruz de Tenerife.
—SANS, J. A. (1972): «Estructura espacio-poblacional de Santa Cruz de Tene-
rife». Boletín Informativo de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Nave-
gación de Santa Cruz de Tenerife, Noviembre de 1972.
— (1972): «Distribución Territorial de la población en Las Palmas». Revista
Canaria de Economía, Vol. II (monográfico), n.º 5, 4.º trimestre, 1972.
—SENSERRICH, Roger (2019): «Los costes de la densidad», en Revista Electró-
nica Pensamiento Crítico (http://www.pensamientocritico.org/los-costes-
de-la-densidad/) Consultado en julio de 2021.
—SERRANO MARTÍNEZ, J. M.ª (2001): «Disparidades regiones en España de
la densidad de población a lo largo del siglo XX». Papeles de Geografía, n.º
34, Universidad de Murcia, pp. 225-250.
—VV. AA. (2021): Espacios rurales y retos demográficos: una mirada desde los
territorios de la despoblación. XX Coloquio de Geografía Rural de la AGE-
Departamento de Geografía de la Universidad de Valladolid, 182 p.
—ZELINSKY, Wilbur (1977): Introducción a la Geografía de la población, Vi-
cens-Vives, Barcelona.
